Panamá tiene potencial para alcanzar una posición relevante en la culinaria internacional. Así lo asegura Paola Ramos, directora de eventos y comunicación del club gastronómico Estudio Millesime, cuya sucursal panameña, inaugurada en octubre de 2015, ha sido escenario de intercambios culinarios, bautizados como “Top Chefs”, junto a un acervo de gastrónomos internacionales.
La cultura panameña, influenciada en parte por su receptividad, y la posición geográfica del país son cualidades que para Ramos permiten “posibilidades maravillosas” en su sector gastronómico.
Para Monty Belanger, miembro de la Academia Panameña de Gastronomía, el boom por la culinaria ha sido un fenómeno global, que aunado con la idiosincrasia local ha calado en un ámbito gastronómico variado y de buena calidad, que también pone sobre el tapete otros argumentos de rigor, como la producción agraria y la materia prima.