SALUD PÚBLICA

Panamá está en mora en materia de educación en sexualidad: Onusida

Panamá está en mora en materia de educación en sexualidad: Onusida
Panamá está en mora en materia de educación en sexualidad: Onusida

La educación en sexualidad es de suma importancia para el control del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome inmunodeficiencia adquirida (sida), por lo que es necesario que Panamá lleve a cabo un debate sobre este asunto, de manera que los jóvenes puedan tener información antes de que sea demasiado tarde.

Así lo sostuvo César Núñez, director regional del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida, por sus siglas en inglés), quien manifestó que las autoridades de salud también deben trabajar en la prevención.

Añadió que está demostrado que en los países del mundo donde los jóvenes reciben educación para la sexualidad hay menos infecciones de transmisión sexual y menos embarazos no deseados.

En este escenario, datos del Ministerio de Salud indican que este año han ingresado a control prenatal en las instalaciones de salud de la entidad 6 mil 285 adolescentes de entre 10 y 1 9 años.

La prevención del VIH/sida debe dirigirse a los jóvenes

La estrategia estatal contra el VIH/sida desde que se detectó el primer caso en 1984 hasta la fecha no está funcionando en algunas regiones del país, tal es el caso de la provincia de Colón y la aislada comarca Ngäbe Buglé.

De esta realidad está al tanto César Núñez, director regional del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe, quien sostiene que si bien el país ha avanzado en algunos aspecto, también presenta deficiencias en su lucha contra el virus.

Según Núñez, la educación en sexualidad es un tema importante en el control de esta enfermedad y el momento para que Panamá adelante un debate al respecto, de manera que los jóvenes puedan tener información de forma oportuna.

Núñez se mostró alarmado por los resultados de un estudio del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud sobre estudiantes en la comarca Ngäbe Buglé en el que se determinó que la prevalencia de VIH en las mujeres es de un 0.4%, y en los hombres se elevaba a 1.0%; la sífilis activa se detectó en el 1.3% de las mujeres y en 6.6% de los hombres. También se encontró el herpes simple en 16.1% de las mujeres y 16.1% de los hombres; y de hepatitis B en 1.3% de las féminas y 1.4% de los hombres.

¿Qué balance hace de la lucha que mantiene Panamá contra el VIH?

Panamá es un país que ha avanzado en su respuesta contra el VIH particularmente en el área de tratamiento, lo que ha permitido que la mortalidad descienda. No obstante, el número de nuevos casos por año se mantiene igual desde hace 10 años en promedio son mil 300 nuevas infecciones por año. Eso impide pensar que estamos logrando un control del problema. Esto se debe principalmente a una prevención débil.

¿Es la prevención nuestro talón de Aquiles?

Yo diría que es el área que debe mejorarse. Nosotros en Onusida insistimos en tres zonas de abordaje: la oferta de información, la entrega de tratamiento y, por último, luchar contra el estigma y la discriminación. Precisamente este último punto impide que las personas se acerquen a los servicios de salud, ya sea a buscar información o a practicarse una prueba de VIH.

¿La epidemia en Panamá desde el punto de vista social tiene características distintas a los otros países de América Latina?

En América Latina tenemos una epidemia concentrada. Esto quiere decir que hay poblaciones específicas que presentan una mayor carga de la enfermedad. Por ejemplo, las comunidades de pueblos originarios o afrodescendientes en algunos países muestran prevalencia más altas.

Qué puede estar ocurriendo en esa región del país?

La información que debería llegar a los jóvenes a través de los colegios y los programas de prevención para la población adulta no están cumpliendo su rol. También creo que el tema de la pobreza multidimensional juega su papel, ya que hay que ver si tienen acceso a los servicios de salud.

¿Cuál es la hoja de ruta a seguir del Estado?

Primero saber qué está pasando y para eso están estudios como los del Gorgas para identificar dónde están los mayores índices y en qué poblaciones. Si hay un problema en la población joven, entonces la estrategia debe comenzar mucho más temprano con la educación en sexualidad adecuada para la edad. A los niños hay que hablarles del respeto y el amor entre los seres humanos, y a medida que van creciendo se les habla del noviazgo. Ahora mismo si usted va a la maternidad del Hospital Santo Tomás se va a encontrar con unos 50 o 60 partos por día y de esos el 25% corresponden a mujeres menores de 17 años. Los jóvenes están teniendo relaciones sexuales y el que lo quiera negar está tapando el sol con un dedo.

La sociedad panameña está dividida por el tema de educación en sexualidad. Incluso, grupos ultraconservadores plantean que se trata de una agenda que viene de la ONU. ¿Usted qué piensa de ello?

Está demostrado que en los países del mundo donde los jóvenes reciben educación en sexualidad hay menos infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados. Los colegios privados de este país sí brindan educación sexual, pero en los colegios públicos no y eso me parece una diferencia un poco injusta, porque estamos entregando herramientas a un grupo de la sociedad y a otro no. No hay ninguna agenda oculta por parte de ningún grupo y lo que todos queremos es el bienestar de los jóvenes. Hay que retomar la necesidad de incluir en el currículum académico la educación para sexualidad tomando en cuenta que sea adecuada para la edad y enfocada en esas preguntas difíciles. Por ejemplo, en los motores de búsqueda en internet te encuentras un montón de sitios de pornografía que no tienen nada que ver con educación para sexualidad. Entonces analicemos si queremos jóvenes educados a través de la pornografía o jóvenes formados a través de una educación para la sexualidad basado.

¿Cuál es su mensaje final a la población y a los tomadores de decisión del país para avanzar en este tema?

Aquí se trata del bienestar del pueblo panameño y siempre nuestro pensamiento estará con la persona y en esta caso que tenga acceso a la salud, ya que es un derecho en cuanto a las pruebas, tratamiento y medicinas. Además, pediría a los grupos que no se sienten cómodos en cuanto a la distribución de información sobre sexualidad que sumen, porque la respuesta al VIH es multisectorial y cada sector tiene un rol que jugar. Tenemos el mismo interés que es proteger a los niños y a los jóvenes. Veamos hasta qué punto podemos caminar juntos y creo que hay mucho que podemos hacer.

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