La conectividad, tanto logística como de telecomunicaciones; la presencia en el país de empresas multinacionales y la existencia de un ecosistema son algunos de los factores que brindan a Panamá un potencial para ser un hub digital.
Así lo ve el administrador de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG), Irvin Halman, que repasó en una entrevista con este diario la situación y los desafíos para una mayor digitalización del país.
¿Cuál es la situación de Panamá en gobierno digital? Usted ha visitado varios países conociendo mejores prácticas...
Con la Organización de las Naciones Unidas tenemos un programa de centro de excelencia en gobierno digital e innovación gubernamental, donde estamos aprovechando la base de datos de más de 120 países.
Con ellos, hemos desarrollado este programa para conocer buenas prácticas con los países más avanzados. Hemos estado en Corea, Israel, Singapur y más recientemente en Estonia.
Nos adherimos a las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y ya fuimos a una reunión de trabajo junto a los países líderes en este tema. Estamos por hacer una revisión de las buenas prácticas de Panamá en comparación con los países más avanzados. Estamos jugando en el Mundial de gobierno digital. Para eso uno tiene que estar preparado. Con los avances que ha tenido Panamá en su agenda digital, Panamá 4.0, estamos entre los países más avanzados de Latinoamérica, junto con México, Chile, Colombia y Uruguay.
¿Cuál es el potencial de Panamá en este sentido?
Tenemos muchos factores que nos acompañan, el ecosistema digital donde están el sector privado y el Gobierno se complementa muy bien. Que Panamá tenga sedes de empresas multinacionales y una demanda sofisticada de plataformas tecnológicas, la propia conectividad logística y siete cables de fibra óptica que pasan por Panamá representan una oportunidad para que el país se convierta en un hub digital. Y eso solo se puede hacer si van de la mano gobierno y sector privado. Aquí, en la AIG, hemos desarrollado aplicaciones con nuestros colaboradores, como la del seguro obligatorio de autos o la plataforma Inspector Ciudadano.
Pero también hay muchas quejas sobre la gran cantidad de trámites que hay que hacer; por ejemplo, en la industria de la construcción...
Para los municipios hemos desarrollado una plataforma que está lista para ser lanzada. La burocracia está entre los principales obstáculos para hacer negocios, según el Doing Business. El Gobierno se puso como meta tener 450 trámites en línea a 2019. Ya tenemos 119, cuando empezamos con muy pocos. Actualizamos la plataforma de Panamá Tramita con 3 mil 700 trámites y sus requisitos y esa es nuestra línea base para automatizar procesos.
La AIG ha elaborado la aplicación para verificar las pólizas de autos...
Desde que se puso en línea, en dos semanas, hubo más de 150 mil consultas.
Con la herramienta se ha comprobado que hay 200 mil vehículos que no tienen póliza de seguro. En un accidente menor, ¿cómo uno sabe que está recibiendo una póliza vigente e irse tranquilo? Ahora, tenemos una herramienta que da esta tranquilidad. Eso nos va a ayudar para eventualmente llenar los formularios de accidentes menores.
¿Qué posibilidades hay de utilizar blockchain en procesos gubernamentales?
Georgia es el país número uno en registro catastral y han desarrollado una plataforma en blockchain para esto. México lo está haciendo para contratos inteligentes. En nuestro caso, estamos viendo cómo hacer una prueba de concepto de identidad y datos de la persona. Uno constantemente está haciendo transacciones y tiene que llevar facturas o recibos para probar dónde vive, por ejemplo. Hay muchos datos que se pueden poner en blockchain de forma segura, con una cadena de confianza y uno no tiene que llevar los datos. Los bancos, las empresas de telecomunicaciones y de energía pueden ser actores importantes.
¿Qué debe hacer un país para atraer a las empresas de tecnología para el sector financiero, que es uno de los objetivos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)?
Una de las conclusiones a las que llegó el grupo que hizo las recomendaciones al MEF es que Panamá debe ser atractivo para que se establezcan estas empresas. Y para hacerlo atractivo tenemos las condiciones de Ciudad del Saber. También se vio la importancia de crear un sandbox (incubadora) que permite incubar los proyectos y que después tengan vida y no matarlos. A veces, el ambiente regulatorio pesa mucho y mata estas iniciativas.
En el caso Criptex, ustedes presentaron una denuncia hace más de tres años y no se cierra el caso...
En el caso Criptex, hay cinco imputados. El caso está en el Ministerio Público. Surge de una auditoría interna y de una auditoría que hizo la Contraloría General de la República, en la que hubo hallazgos que obligaron a la AIG a presentarlo al Ministerio Público. Nuestra posición no ha cambiado.
Se han presentado muchos recursos e incidentes. Estos son los atrasos que se dan, pero en la investigación de la Contraloría y en nuestra auditoría interna las pruebas son contundentes en cuanto a que no se cumplió con el ‘entregable’.





