La Cancillería panameña rechazó ayer “enérgicamente” la posición del Gobierno de Colombia en la apelación al fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que favoreció a Panamá en una disputa por aranceles impuestos a los textiles, calzados y prendas de vestir.
En noviembre de 2015, la OMC determinó que el sobrearancel impuesto por Colombia en marzo del año 2013 era “incompatible” con el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 (GATT, por sus siglas en inglés).
Las autoridades colombianas apelaron el fallo y defendieron que el arancel “lucha contra el lavado de activos y, en particular, contra el uso de las importaciones de prendas de vestir a precios artificialmente bajos para lavar activos”.
La Cancillería dijo en un comunicado remitido anoche que el Gobierno de Panamá reconoce el derecho de Colombia de apelar el fallo de la OMC. No obstante, “no puede permitir que se utilicen argumentos infundados para desprestigiar la imagen de la República de Panamá a nivel internacional y de la sólida plataforma financiera de Panamá, que junto a otras entidades como la Zona Libre de Colón y el Canal de Panamá brindan un histórico y reconocido servicio al comercio internacional”.
Panamá recordó además a las autoridades colombianas los “ingentes esfuerzos conjuntos” en la lucha contra el blanqueo de capitales.
La apelación presentada por Colombia deberá ser resuelta por el Órgano de Apelación de la OMC en abril y el Gobierno de Panamá se muestra confiado en que el fallo vuelva a ser favorable a sus intereses.
Este es un nuevo episodio en una disputa que ha elevado la tensión en la relación entre los países vecinos. Tampoco han llegado a buen término las negociaciones para un acuerdo sobre el intercambio de información financiera, una vieja aspiración de Colombia que algunos sectores de Panamá ven con recelo. Las conversaciones no se han retomado desde finales del año pasado.
