El fraude, la evasión fiscal y el lavado de dinero son delitos que pueden hallar terreno fértil en el país, dadas las vulnerabilidades encontradas, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tras una revisión, el organismo determinó que de 40 recomendaciones, Panamá cumple solo con una cabalmente; tres se aplican de manera amplia; otras 23 parcialmente, y 13 no se ejecutan.
El informe advierte principalmente de que el país ha dejado por fuera varias acciones en la lucha contra el lavado de dinero.
Entre estas se menciona: los bienes raíces, los servicios legales, la comercialización de metales preciosos y la profesión de los contadores.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en representación del Gobierno, asegura que el reporte del FMI no refleja la realidad del sistema panameño, ni las medidas que se han ejecutado en la lucha contra el blanqueo de capitales.
La entidad internacional basó su informe en una misión que visitó el país en 2012, pero los resultados se publicaron en febrero de 2014, ya que no fue hasta ahora que el MEF le dio consentimiento al organismo para hacer público su análisis.
Expertos locales aseguran que en esta materia Panamá ha fallado en la aplicación de las normas legales.