El centro financiero de Panamá ha vuelto a ser mencionado en otro escándalo internacional. Esta vez en Argentina, donde bancos y firmas istmeñas han salido a relucir en una investigación que desarrolla la justicia de ese país en relación a presuntos delitos de lavado de dinero del empresario Lázaro Báez.
Según el diario Clarín, las autoridades argentinas habrían confirmado la confesión de Leonardo Fariña, quien colabora con datos clave en el caso de Báez, tras ser encarcelado por evasión de impuestos. De acuerdo con Fariño, Báez utilizó sociedades abiertas y domiciliadas en Panamá como vehículo para transferir su fortuna hasta la seguridad bancaria de Suiza.
Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, Báez se adjudicó numerosos y costosos contratos de obras con el Estado, valorados en su conjunto en unos $870 millones. Medios argentinos, entre ellos el propio Clarín, acusaron en múltiples oportunidades a Báez de ser testaferro de los Kirchner, quienes supuestamente utilizaron al empresario como fachada para sus negocios con dineros públicos.
Un mecanismo similar al usado por los implicados en el caso Lava Jato (Brasil), quienes también utilizaron sociedades y cuentas bancarias en Panamá como vehículos para trasegar dinero sucio que finalmente recalaba en Suiza.
Al igual que en Brasil, las autoridades argentinas enviaron una solicitud de colaboración al Ministerio Público de Panamá. “Las operaciones consignadas en el exhorto suman, en total, unos $34 millones”, asegura Clarín.
Al cierre de esta edición, las autoridades panameñas no habían emitido pronunciamiento alguno sobre el exhorto o si están abiertos a la colaboración.
LA RUTA DEL DINERO
La vinculación de Báez a sociedades, bancos y firmas panameñas no es nueva. Los servicios financieros en el istmo han sido vinculados al empresario desde que comenzó la investigación en su contra, en abril de 2013, cuando el fiscal argentino José María Campagnoli abrió la pesquisa a Báez por presunto lavado de activos.
Con las confesiones de Fariño, la justicia argentina pudo desenredar parte de la estructura creada por Báez.
En agosto pasado, tras suponer que Suiza fue el destino final de la fortuna de Báez, los magistrados argentinos Sebastián Casanello y Guillermo Marijuan enviaron un exhorto al país europeo.
La fiscalía federal suiza respondió con información de 10 cuentas bancarias y documentos judiciales relacionados a Báez.
Entre la información se destacaban varias cuentas, dos de ellas a nombre de la sociedad española Wodson Internacional, “a la que se le atribuye haber dependido originalmente de la suiza Helvetic Services Group, una financiera gerenciada por el italo-argentino Néstor Marcelo Ramos, residente en Suiza, considerado el ‘enigmático testaferro’ de Lázaro Báez por el fiscal argentino Campagnoli”, reportó entonces la agencia noticiosa AP.
También se mencionaron a otras tres entidades: Fundación Kinscky, Tyndall Limited, Inc. y Fromental Corp., todas panameñas.
“Una de las piezas clave de esta telaraña de empresas offshore es Teegan, Inc., creada en Belice, pero manejada desde Panamá y que tiene a Martín Báez como apoderado”. En el exhorto, revelaron a Clarín fuentes judiciales y gubernamentales, se señala que los beneficiarios finales de Teegan en 2008, cuando fue constituida, eran los argentinos “José Alex Ariel Fallas y José Sebastián Jabbaz” y posteriormente Martín Báez pasó a ser su apoderado”, asegura el diario argentino.
El medio argentino detalla que la cuenta 4010182454 de Teegan está en el Credicorp Bank, en Panamá.
Este banco, al igual que Multicredit Bank, ha sido relacionado con cuentas de la sociedad Constructora Internacional del Sur, utilizada por Constructora Norberto Odebrecht, S.A. para desviar fondos de la estatal Petrobras.
Pero fuentes de entero crédito explicaron a La Prensa que las personas vinculadas a las cuentas bancarias mencionadas en el reportaje crearon dos sociedades con idéntico nombre: Teegan, Inc. Una de ellas estaba registrada en Panamá y la otra en Belice.
La cuenta identificada con el número 4010182454 en Credicorp Bank, de acuerdo con las fuentes, pertenece a la sociedad Teegan inscrita en el Registro Público panameño y no a la sociedad del mismo nombre de Belice.
Tras informaciones aparecidas en medios de comunicación, en torno a este caso –que se ventila desde hace varios años en Argentina– la ya mencionada cuenta bancaria fue cerrada en 2013 –año también en el que renunció el agente residente de la sociedad panameña, Guardia & Guardia–, mientras la Unidad de Análisis Financiero (UAF) habría recibido del banco un reporte de operación sospechosa, en el que se describen las transacciones de la cuenta, así como sus titulares, entre quienes no aparece como firmante Lázaro Báez, de acuerdo con las fuentes.
La información sobre Teegan, Inc. –creada en 2008– fue confirmada por la firma Guardia & Guardia, hoy su ex agente residente. Roberto Guardia, miembro de esta firma, explicó que “la sociedad Teegan, Inc. se incorporó a solicitud de un colaborador de mi despacho en ese momento en Argentina. Nunca conocí ni a Lázaro Báez ni a Martín Báez ni a nadie de ese grupo. En cuanto me enteré de la noticia que salió hace años, renuncié como agente residente de esta sociedad. Estos descargos se han hecho desde hace tiempo ante las autoridades competentes”.
En efecto, en 2013 el agente residente renunció, así como varios de sus directivos.
APARECE MF
Guardia & Guardia no es la única firma panameña que se menciona en el complejo caso de Lázaro Báez. Las tres sociedades panameñas mencionadas en el exhorto que envió Argentina a Panamá fueron creadas por la firma Icaza, González-Ruiz & Alemán. Este medio le envió un correo al bufete con preguntas sobre su relación con Báez, pero no hubo respuesta.
En su reporte, Clarín también menciona a Mossack Fonseca (MF). “Otra pieza de la red es Fromental Corporation, que tiene como director a Pérez Gadín y como beneficiarios finales a los cuatro hijos de Báez. En territorio panameño también se creó Redwood Associates, que tiene como beneficiario final al presidente del Peñarol de Uruguay y titular de un estudio jurídico, Juan Pedro Damiani, quien pidió a Mossack Fonseca crear 128 sociedades en Las Vegas, EU, armadas a solicitud de la suiza Helvetic Services Group que dirige el argentino Néstor Ramos, y que maneja la empresa madre Aldyne de las islas Seychelles”, señala Clarín.
Tampoco es la primera vez que se relaciona a esta firma con el empresario. En la investigación global en torno a Mossack Fonseca, que lideró el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), el empresario argentino habría sido protagonista principal en una de las conductas más cuestionadas de este bufete.
NML Capital, una unidad del fondo de cobertura Elliot Management, demandó a la filial de Mossack Fonseca en Nevada, Estados Unidos (EU), por supuestamente ocultar y destruir de forma sistemática información sobre las sociedades de Lázaro Báez, que presuntamente sirvió de testaferro a la expresidenta Cristina Kirchner para ocultar millones de dólares.
“Los ejecutivos de Mossack Fonseca cambiaron los teléfonos y el sistema de red interno en su oficina en Nevada, retiraron de allí documentos sensibles sobre las sociedades bajo la lupa y enviaron correos electrónicos a sus clientes para recomendarles que ocultaran todo aquello que no quisieran entregar a la justicia estadounidense, como solicitaba el fondo NML, de Paul Singer”, según público el diario La Nación de Argentina en una nota de abril pasado.
Consultada Mossack Fonseca por La Prensa, respondió que “no tiene ninguna relación con L. [Lázaro] Báez”. “Nuestra firma –afirma Mossack Fonseca– fue erróneamente vinculada en una investigación conducida en Argentina. Procesos judiciales llevados en Argentina han dejado en entredicho la veracidad del famoso reporte Campagnoli, que involucró a sociedades y ciudadanos argentinos que han probado ante los tribunales no guardar relación con el tema en cuestión. Los señalamientos hacia nuestra firma no han sido más que una ‘cacería de brujas’ o ‘fishing expedition’, y, aunque ya se ha esclarecido que Mossack Fonseca no es el agente registrado de dichas compañías, algunos medios amarillistas siguen mal utilizando el nombre de nuestra firma”.
“Nos unimos a las palabras del papa Francisco –concluye Mossack Fonseca – para que los periodistas estén siempre motivados por el respeto a la verdad y no a desinformar”.





