POBLACIÓN

Panamá tiene la tercera mayor esperanza de vida en América Latina

Panamá tiene la tercera mayor esperanza de vida en América Latina
Panamá tiene la tercera mayor esperanza de vida en América Latina

Panamá ocupa el tercer lugar en América Latina con la mayor esperanza de vida y su población de adultos mayores se incrementará paulatinamente en las próximas tres décadas.

El más reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 2018, da cuenta de que Panamá tiene una expectativa de vida promedio de 78.4 años y solamente es superado en la región por Costa Rica, con 80.2 años, y Chile que tiene un promedio de vida de 79.9 años.

Este es un escenario que evalúan autoridades de los ministerios de Salud (Minsa) y de Desarrollo Social (Mides), con oenegés que representan a adultos mayores (60 años de edad o más), ya que la tendencia mundial es que la esperanza de vida aumentará.

Un estudio preparado este año por el Instituto de Medición y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, Estados Unidos, sobre expectativa de vida en América Latina, plantea que para 2040 Panamá seguirá ocupando esa tercera posición, con una esperanza de vida promedio de 82.2 años. Si se cumple el pronóstico, los panameños entonces vivirán casi cuatros años más de lo que viven ahora en promedio.

“Conseguir medicinas y una cita en los servicios de especialidades del Minsa o de la CSS se ha convertido en todo un reto para nosotros”.


Brígida de Glasgow, activista de los adultos mayores.

¿Cómo se está preparando Panamá para atender a esta población?

Esta semana se lanzó el Plan Nacional del Adulto Mayor, que se convierte en una primera hoja de ruta para ejecutar estrategias y políticas en beneficio de este grupo etario.

El documento se basa en tres pilares: seguridad económica, atención a la salud y bienestar social. Aunque queda a discreción de cada institución -llámese Mides, Ministerio de Salud (Minsa) o Caja de Seguro Social (CSS)- definir cómo cumplir con los ejes que establece el plan.

Lo anterior genera cierto recelo en organizaciones de la tercera edad, las cuales señalan que si no hay voluntad política de nada valen este tipo de propuestas.

Para tener una idea, en Panamá hay una población de 355 mil 915 adultos mayores. Se calcula que en 2025 esa cifra será de 597 mil 200 personas, y para 2050, de 1.3 millones, lo que representará casi el 25% de la población total del país, según la Contraloría General de la República.

“El censo de salud preventiva nos está ayudando a identificar a personas de la tercera edad con ciertos padecimientos que se pueden controlar”.


Eric Ulloa, viceministro de Salud.

De esta realidad está al tanto Brígida de Glasgow, presidenta de la Federación Nacional de la Tercera Edad, quien dice que actualmente el principal problema que afrontan es la atención hospitalaria.

“Conseguir medicinas y una cita en los servicios de especialidades del Minsa o de la CSS se ha convertido en todo un reto para nosotros. Mejor dicho es una odisea”, se lamentó .

Para Manuel Pérez, dirigente de la Confederación de Jubilados y Pensionados de la República, el Estado tiene una deuda con la tercera edad. “Nosotros pagamos por adelantado y durante muchos años seguridad social y lo que esperamos es que nos atiendan bien, por lo menos”, alegó.

Estadísticas sobre el adulto mayor

355 mil 915 es el número de personas mayores de 60 años de edad, según el último censo de Contraloría General de la República en 2010.



Sistema de salud

Uno que mostró su inquietud por lo que acontece fue el médico geriatra Francisco Medina Mosley, quien expresó que hay “pocos” especialistas en la materia y que el sistema de salud público presenta serias deficiencias.

Medina, quien también forma parte de la Asociación Nacional de Geriatría, detalló que en todo el país hay cerca de 30 geriatras, lo que representa una cifra baja para los más de 350 mil adultos mayores que hay.

Ante este déficit, el especialista recomendó hacer mucho énfasis en la promoción y prevención de la salud, para evitar, a futuro, un incremento en los casos de hipertensión o diabetes, que son los principales padecimientos que les aquejan.

Mencionó que esto debe ir acompañado de una mejor formación del personal de salud que debe atender a la tercera edad.

El viceministro de Salud, Eric Ulloa, planteó que como parte de este comportamiento demográfico en el que la gente está viviendo más, el programa denominado Censo de Salud Preventiva ayuda a diagnosticar o identificar los padecimientos que afrontan los adultos mayores o las futuras personas que ingresarán a este grupo poblacional.

Por ejemplo, este censo captó entre 2015 y 2017 a por lo menos 529 mil 134 personas mayores de 40 años de edad con enfermedades como la hipertensión, diabetes mellitus, dislipidemia (elevación de grasas en la sangre), obesidad e insuficiencia renal.

Ulloa reconoció que hay que ir un poco más allá en el tema de la prevención, para que los jóvenes de hoy practiquen estilos de vida saludables.

Aceptó que se deben mejorar las condiciones de los centros de la tercera edad o asilos. “Por último, el reto pasa también por adecuar los espacios [públicos] para la tercera edad, como las calles, edificios y aceras ”, añadió.

Dora Arosemena, analista del Fondo de Población de Naciones Unidas, lo define de la siguiente manera: “No solo hay que abordar las condiciones del envejecimiento desde la perspectiva que el adulto mayor es alguien con enfermedades. Hay que verle como un ser humano activo, como un sujeto con derechos y que contribuyó por muchos años con su nación”.

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