El panameño José Mosquera Hurtado, alias El Pana, se convirtió en uno de los guerrilleros más buscados luego de que los ministros de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, y de Seguridad de Panamá, José Raúl Mulino, confirmaron que es uno de los nuevos jefes del Frente 57 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Mosquera desertó en 1989 de las desaparecidas Fuerzas de Defensa, después de la invasión estadounidense al país.
El panameño también es señalado como parte del grupo que secuestró, en 2007, al cubano estadounidense Cecilio Padrón. En 2011 se le acusó de entrenar a niños para la guerrilla.
En enero de 2012 se le responsabilizó del secuestro de 10 personas, entre profesores y estudiantes, en el área de Nuquí, Chocó, y se le acusa de varios ataques a pueblos fronterizos en la provincia de Darién.