Un sismo de cinco grados provocó ayer pánico en diferentes áreas del país.
La sacudida se sintió a las 2:35 p.m. e inmediatamente obligó el desalojo de viviendas, oficinas públicas, privadas y de la línea 1 del Metro de Panamá.
En áreas como la vía España y las avenidas 12 de Octubre y Balboa, se observó a decenas de personas que abandonaron sus lugares de trabajo para buscar un sitio en el cual sentirse seguro.
A la vez, los administradores de la línea 1 del Metro de Panamá por precaución paralizaron el servicio y evacuaron a los pasajeros que se encontraban en los trenes.
Mientras esto ocurría, en el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá los técnicos realizaban las investigaciones para determinar la magnitud del evento y su localización.
Dos horas después, miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta daban a conocer en conferencia de prensa que el epicentro del sismo fue el golfo de Panamá con siete kilómetros de profundidad.
ACTIVAN PROTOCOLO
Antes, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, ordenó a los miembros de este organismo activar el protocolo para atender estos eventos e inspeccionar la línea 1 del Metro de Panamá, las telecomunicaciones, hospitales, así como escuelas y oficinas públicas. Así lo indicó un boletín de prensa de la Presidencia de la República.
El director del Sistema Nacional de Protección Civil, José Donderis, consideró “positivo” el comportamiento de la población, que en forma ordenada salió a la calle para ponerse a buen resguardo.
Donderis agregó que no hubo víctimas ni daños materiales luego de varios monitoreos que hicieron en todo el país.
En tanto, Eric Chicaco, del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, explicó que debido a la magnitud del sismo se esperaban réplicas de menor intensidad.
Asimismo, en la tarde se reanudó el servicio en la línea 1 del Metro tras una inspección del Cuerpo de Bomberos.
