El Parlamento de Turquía aprobó ayer la extensión del estado de emergencia durante tres meses más, casi un año después de que fuera impuesto tras un fallido golpe de Estado. El Gobierno pidió al Parlamento que extendiera la medida por cuarta vez y la propuesta fue aprobada por la asamblea, donde el partido AKP, del presidente Tayyip Erdogan, cuenta con una cómoda mayoría.
Desde la imposición del estado de emergencia el 20 de julio del año pasado, más de 50 mil personas han sido arrestadas y unas 150 mil suspendidas de sus funciones, en medio de una purga que según los detractores de Erdogan ha llevado a Turquía al autoritarismo.
El Gobierno dice que la purga es necesaria para confrontar los problemas de seguridad que encara Turquía y expulsar a seguidores del clérigo exiliado Fethullah Gulen, a quien acusó de estar detrás del fallido golpe de Estado. El religioso niega estar involucrado.
La renovación del estado de emergencia se dio un día después de que se celebraran homenajes en conmemoración al primer aniversario del golpe.