El partido Demócrata Liberal de Shinzo Abe sufrió ayer una histórica derrota electoral en Tokio, en un nuevo problema para el primer ministro de Japón, quien sufre un desplome en su respaldo debido a un escándalo sobre acusaciones de favorecer a un amigo para obtener una licencia educativa.
La elección de la asamblea metropolitana de Tokio era un referendo sobre el año en el poder de la gobernadora Yuriko Koike, pero la dura derrota para el partido de Abe es además una demostración de rechazo a su propia administración de algo más de cuatro años.
El partido de Koike, Primero los Ciudadanos, y sus aliados se encaminaban a sumar entre 73 y 85 escaños en la asamblea de 127 puestos, para asegurarse la mayoría, de acuerdo a encuestas a boca de urna de la cadena NHK. La agrupación de Abe estaría sufriendo su peor derrota en la historia, al asegurarse 37 puestos frente a los 57 que ostentaba.
