El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, se topó ayer con una franca revuelta en sus filas a medida que Gran Bretaña se hunde cada vez más en un torbellino político, luego de la decisión del electorado británico de abandonar la Unión Europea.
El caos se apoderaba del principal partido opositor, luego de que dos miembros del Gabinete en las sombras abandonaron sus puestos en directo desafío a sus líderes. El Gabinete en las sombras es una junta asesora conformada por miembros jerárquicos del partido.
Corbyn destituyó al primer secretario del Exterior alterno Hilary Benn cuando este dijo que había perdido confianza en la capacidad del líder para conducir el partido.
Poco después, renunció la vocera del sector de salud del laborismo Heidi Alexander, quien dijo en una carta que se necesitaba un cambio en la cúpula. Sin embargo, los aliados de Corbyn dijeron que este permanecerá en su puesto.
La parlamentaria Diane Abbott, partidaria de Corbyn, señaló ayer que este no renunciará y que cuenta con el respaldo del partido a pesar de la oposición creciente.
El referéndum a favor de la salida de la Unión apareció como un fuerte rechazo de la izquierda laborista, ya que distritos tradicionales del partido votaron por salirse, en contra de la posición oficial del partido a favor de la permanencia.
Analistas dicen que el mal manejo de la campaña por la permanencia es un mal augurio para cualquier intento del laborismo de recuperar la mayoría parlamentaria.