Dos años después de haber anunciado la intención de inscribirse como colectivo político, el Partido Independiente Social (PAIS) formalizó ayer sus aspiraciones al entregar 5 mil firmas al Tribunal Electoral (TE), con el propósito de solicitar la apertura de los libros de inscripción.
Pese a que solo se necesitan 600 firmas para comenzar, PAIS, un grupo conformado por abogados, empresarios, dirigentes sindicales y respaldado por el Movimiento de Acción Reformadora (MAR), que, a su vez, está integrado por líderes religiosos y pastores cristianos, entregó al TE 5 mil firmas distribuidas en las 10 provincias y 5 comarcas, tal y como lo establece el Código Electoral vigente.
“El día de hoy [ayer] hemos cumplido un paso fundamental para lograr la formalización de este sueño. Hemos excedido la exigencia mínima establecida por el TE. Esto significa que en poco tiempo hemos logrado la aceptación dentro de la ciudadanía”, dijo el abogado José Alberto Álvarez, presidente de la junta directiva de PAIS.
Además de las firmas, entregaron documentos que incluyen el nombre del partido, la descripción de un símbolo distintivo, la bandera, escudo, himno y emblema. Igualmente, aportaron el proyecto de estatuto del partido y la propuesta de declaración de principios.
Luego de que dicha organización tenga la autorización del TE para iniciar la recolección de firmas, deberá lograr 74 mil 168 adherentes, según lo requiere el Decreto 14 del 9 de junio de 2014.
Esta cifra fue reducida a 47 mil adherentes en las recién aprobadas reformas electorales, que no han sido sancionadas por el Ejecutivo aún.
Además de Álvarez, la junta directiva de PAIS está conformada por el pastor Orlando Quintero, primer vicepresidente; el abogado Rubén Elías Rodríguez, segundo vicepresidente; el pastor Horacio Freeman, secretario general; el abogado y criminólogo Jonathan Riggs, subsecretario general; el sindicalista Isaac Rodríguez, secretario de organización; el pastor Luis Pimentel, secretario de asuntos agrícolas; y los empresarios que fungirán como asesores son Felipe Ariel Rodríguez y Rubén Levy, quien se unió recientemente al grupo.
Sectores de la sociedad civil advierten que este partido busca constituirse en un país donde por estatuto no está permitido que se creen partidos con bases religiosas y en donde tampoco se acepta que líderes religiosos ocupen cargos públicos. Así lo dispone la carta magna.
El artículo 139 de la Constitución Política, por ejemplo, establece: “No es lícita la formación de partidos que tengan por base el sexo, la raza, la religión o que tiendan a destruir la forma democrática de Gobierno”.
Además, la agrupación se formaliza en tiempos en que la sociedad civil y las autoridades debaten en torno a temas controvertidos, como el proyecto de ley de educación sexual, y cuando la Corte Suprema de Justicia revisa recursos legales interpuestos para declarar inconstitucionales varios artículos del Código de la Familia relacionados con el matrimonio, a fin de que este pueda ser igualitario.
Respecto a este último tema, Álvarez fue enfático en que la “Constitución es muy clara al decir que la palabra matrimonio es entre un hombre y una mujer”.
EXPRESAN RECHAZO
Agrupaciones civiles recuerdan que Panamá es un Estado laico, en donde la mezcla de la religión y la política debe ser descartada.
Freddy Pittí, miembro de Juntos Decidimos, advirtió que “es peligroso” que estas personas dirijan sus intereses religiosos para impulsar un partido. “Los temas de Estado deben tener bases científicas, con amplios debates”, aseguró Pittí, quien sustentó también que este tipo de grupos es propenso a promover la discriminación.
