Los partidos políticos brasileños implicados en el masivo escándalo de corrupción de Petrobras, incluyendo el del presidente Michel Temer, sufrieron un gran revés en las elecciones municipales del pasado domingo, en las que los candidatos de derecha fueron los más favorecidos.
El millonario empresario Joao Doria, del centrista Partido Social Demócrata de Brasil (PSDB), ganó las elecciones por la alcaldía de Sao Paulo, la ciudad más grande del país y tradicional plataforma para el escenario nacional. El Partido de los Trabajadores (PT), de la expresidenta Dilma Rousseff, destituida en agosto pasado, fue el gran perdedor.
Los votantes castigaron a esa organización, que gobernó por 13 años, por estar a cargo durante el mayor escándalo de corrupción política de Brasil y la peor recesión desde la década de 1930.
En tanto, el Partido Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), del presidente Temer, perdió su antiguo dominio de la ciudad de Río de Janeiro, sumida en problemas económicos.
En Río de Janeiro, el PT también podría terminar con un revés. Un pastor evangélico conservador, el senador Marcelo Crivella, enfrentará una segunda vuelta contra Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), un grupo escindido del PT, para decidir quién gobernará.
Las primeras elecciones desde que Rousseff fue sustituida eran una prueba del apoyo a los partidos políticos principales de un país que se prepara para la celebración de comicios presidenciales en 2018.
