Un tribunal de arbitraje dictaminó ayer que Pekín no tiene un título histórico sobre las aguas del Mar de China Meridional y violó la soberanía de Filipinas con sus acciones. Las autoridades chinas calificaron de “farsa” el caso.
China, que boicoteó las audiencias en la Corte Permanente de Arbitraje en La Haya, reiteró que ignorará la sentencia y que sus fuerzas armadas defenderán su soberanía y sus intereses.
El Ministerio de Defensa chino anunció que un nuevo destructor con misiles guiados fue destinado a una base naval en la provincia insular de Hainan, que tiene responsabilidad sobre el Mar de la China Meridional.
“Este fallo representa un revés legal devastador para los reclamos jurisdiccionales de China en el Mar de China Meridional”, expresó Ian Storey, del Instituto Iseas Yusof Ishak de Singapur.
Estados Unidos, que ha sido acusado por China de aumentar la tensión y militarizar la región con patrullajes y ejercicios, instó a que las partes no usen esto como una oportunidad para comenzar acciones de escalada o provocativas.
Pekín reclama la mayoría de las aguas de la zona, ricas en yacimientos energéticos y por las que pasan embarcaciones que transportan mercancías valoradas en $5 mil millones. Sus vecinos, Brunei, Malasia, Taiwán y Vietnam también tienen reclamos.
La corte falló a favor de Filipinas en varios asuntos, precisando que “no hay ninguna base jurídica de China para reclamar derechos históricos a los recursos dentro de las áreas marinas que entran en la ‘línea de nueve puntos”, en referencia a una línea de demarcación en un mapa de 1947 que cubre casi el 90% del disputado mar.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China argumentó su rechazo al dictamen indicando que sus habitantes tienen más de 2 mil años de historia en esta zona, que sus islas tienen zonas económicas exclusivas y que anunció al mundo su mapa de “línea de puntos” en 1948.
