En los campos panameños a diario se pierde entre el 30% y 60% de la producción agrícola, debido a la falta eficiente de la poscosecha, algo que debía remediarse con el proyecto Cadena de Frío y que después de dos años del gobierno de Juan Carlos Varela no alza el vuelo.
Los cuatro centros poscosecha, el primer eslabón entre el campo y el productor, no tienen los equipos básicos para recibir los productos agrícolas. Aun así, las autoridades dicen que han iniciado un periodo de prueba. De la red de seis mercados que forman parte del proyecto, solo está operativo el de la ciudad de David, Chiriquí. La construcción de los mercados de Abastos y Público de La Chorrera y Chitré está paralizada. El de Colón sigue en el limbo a raíz de la desaparición de la empresa contratista, y Merca Panamá, que se inauguró hace dos años en la ciudad capital, está lejos de iniciar operaciones.
“Los centros poscosecha son infraestructuras modernas sin equipos. Hace dos años y medio estamos esperando que se adecúen con los ‘bins’ plásticos o canastas plásticas especiales para el almacenaje de productos”, aseguró Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas.
Si los cuartos de almacenamiento funcionaran se reduciría la dependencia de productos importados. El centro poscosecha de Cerro Punta, en Chiriquí, tiene la capacidad para almacenar unos 70 mil quintales de papa durante tres meses, pero están sin equipos.
En el de Volcán, se procesan mil 200 quintales de cebolla por semana, cuando tiene potencial para almacenar más de 40 mil quintales.