Un juez envió a juicio ayer al expresidente guatemalteco Otto Pérez Molina y a su exvicepresidenta Ingrid Roxana Baldetti Elías, bajo cargos de supuesta corrupción.
El juez Miguel Ángel Gálvez, a cargo de la causa, confirmó que a su criterio era probable la participación de ambos en los delitos de defraudación aduanera, asociación ilícita y enriquecimiento ilícito, y agregó que la estructura delictiva en que supuestamente participaban habría recibido sobornos millonarios.
Durante la audiencia, ambos exmandatarios escuchaban con atención mientras sus defensores se veían molestos. A su salida, Pérez Molina dijo a periodistas que no está de acuerdo y que lamenta la decisión del juez. “El juez indicó una serie de inexactitudes que él se las formó en su cabeza. Armó una historia”, señaló.
La decisión, que demoró cuatro días debido a que hay 30 acusados, llega dos años y medio después de que la Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala develaran una investigación sobre una red integrada por los exmandatarios, funcionarios, empresarios y particulares, supuestamente involucrados en defraudación aduanera por varios millones de dólares.