La Sala Segunda de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) sustituyó la medida cautelar de detención preventiva, por la de impedimento de salida del país al exdirector de la Policía Nacional Gustavo Pérez, en el caso que le siguió el Ministerio Público por posesión ilícita de armas de fuego.
En un fallo del 20 de septiembre de 2017, los magistrados José Ayú Prado (ponente), Harry Díaz y Luis Mario Carrasco, suplente de Jerónimo Mejía, argumentan que el proceso seguido a Pérez ya ha “superado las diversas etapas del proceso penal ordinario”, como la investigación y la audiencia preliminar convertida en proceso abreviado ante el Juzgado Decimosegundo Penal, que le produjo una condena de 64 meses de prisión.
Según los magistrados, no existe peligro de que Pérez pueda destruir pruebas, atentar contra la vida de otra persona o desatender el proceso, ya que en la sala se encuentran las pruebas practicadas hasta el momento de la emisión del fallo por parte del juzgado, las cuales —según recoge el fallo— servirán para resolver la apelación.
CONDENADO EN DOS INSTANCIAS
Una vez que el juzgado penal emitió el veredicto el 2 de diciembre de 2015, la defensa de Pérez apeló la decisión ante el Segundo Tribunal de Justicia, que confirmó la condena el 7 de julio de 2016. Sin embargo, los abogados del exdirector de la Policía no se dieron por vencidos y presentaron un recurso de casación ante la Sala Segunda de lo Penal, que no ha sido resuelto aún.
Otras de las consideraciones de los magistrados para otorgar el cambio de medida cautelar es que Pérez está detenido desde el 15 de enero de 2015, “32 meses de prisión, el equivalente a la mitad de la pena (...)”, dicen.
La que no está de acuerdo con el cambio de medida es la procuradora Kenia Porcell. Plantea que desde el momento en que Pérez fue sentenciado a 64 meses de prisión como autor del delito de posesión ilícita de armas de fuego, desapareció toda posibilidad de ser beneficiado con una medida cautelar (distinta a la detención), según el artículo 224 del Código Penal, “toda vez que se desvanecieron los supuestos hechos que en algún momento justificaron la necesidad de aplicar una medida cautelar que no coartara su libertad”, sustenta Porcell luego de que los magistrados le preguntaran sobre el tema.
A pesar de que se le concedió el cambio de medida cautelar, Pérez seguirá detenido en El Renacer, ya que tiene dos procesos pendientes: uno, por la supuesta interceptación ilegal de comunicaciones, y otro, por la pérdida de la máquina con la que se habría espiado a varios ciudadanos.
