El presidente de Bolivia, Evo Morales, negó ayer que exista persecución política contra el periodista Carlos Valverde, que buscó resguardo en Argentina, pero afirmó que su sorpresivo viaje constituye una admisión de culpabilidad. “Quien se esconde o escapa es un delincuente confeso, no es un perseguido político”, escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.
Valverde, que reveló en febrero pasado que el mandatario tuvo un hijo secreto con una joven ejecutiva de una empresa china, buscó“resguardo” en Argentina ante la “presión política” que siente sobre su persona.
La justicia boliviana dictaminó la “inexistencia física comprobada” del supuesto hijo del presidente, pero la exnovia de Morales reveló que tuvo dos embarazos producto de su relación.
“Lo que sufre es seguramente una presión conciencial. De la conciencia nadie se escapa. Puede irse a la Argentina o adonde sea, igual su mentira le va a acompañar”, declaró la ministra de Comunicación, Marianela Paco.
El periodista Valverde aclaró que no busca asilo político en el vecino país, aunque anunció que desde su nuevo destino informará sobre lo que ocurre en Bolivia con los medios.
“Tomé el consejo de amigos periodistas de salir, pero no estoy pidiendo asilo ni cosa parecida, simplemente estoy en Argentina para explicar el problema de los medios”, comentó Valverde a la agencia católica Fides.
