Auditores de la Contraloría General de la República se negaron a refrendar una auditoría realizada en la gestión de la excontralora Gioconda Torres de Bianchini, que reflejó anomalías en 400 de las mil 400 compensaciones a buses diablos rojos pagadas durante el gobierno del expresidente Ricardo Martinelli para dar paso al sistema Metro Bus.
Una fuente del Ministerio Público explicó que la fiscal cuarta anticorrupción, Janeth Rovetto, solicitó a la Contraloría la realización de una nueva auditoría, luego de que los auditores rechazaran refrendar el examen ejecutado por sus colegas en el periodo pasado.
La investigación se inició tras denuncias de grupos transportistas sobre el pago de compensaciones a autobuses que no calificaban para recibir este beneficio.
En mayo de 2014, la Contraloría remitió a la fiscalía un informe preliminar de auditoría, en el que resaltó irregularidades en 400 de las compensaciones dadas por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Sin embargo, en las pesquisas realizadas por la fiscalía se detectaron irregularidades en la compensación de 800 buses de rutas troncales y de los corredores. En algunos casos, se hicieron dos pagos por un mismo vehículo.
Según la investigación de la fiscalía, la lesión patrimonial en este caso ascendería a unos $30 millones. Sin embargo, hasta que la nueva auditoría no esté concluida no se podrá tener una cifra exacta.
Entre las irregularidades más comunes figura la reasignación de cupos ya cancelados; es decir, que algunos transportistas fueron indemnizados dos y hasta tres veces por un solo bus.
La primera denuncia en este proceso fue presentada en el año 2010 por el entonces ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, y otras siete denuncias fueron llevadas al Ministerio Público por transportistas, tras observar que algunos buses indemnizados no correspondían a las rutas en las que decían estar operando.