Peritos de la Universidad Especializada de Las Américas (Udelas) informaron al Ministerio Público, a través de un análisis técnico fechado el 18 de diciembre de 2013, que las camas de cuidados intensivos obtenidas el año pasado por el Hospital Santo Tomás (HST) no reúnen las características que indica el contrato.
El informe de Udelas fue solicitado por la Fiscalía Primera Anticorrupción, que investiga supuestas irregularidades en contratos con la empresa Healthcare Products Centroamericana para la adquisición de camas eléctricas por más de 1.2 millón de dólares por parte del patronato del HST.
El documento, firmado por los ingenieros Víctor Costella y Manuel Batista, revela que las dimensiones del colchón y el material con que están hechos no concuerdan, además que las camas no soportarían el peso que indica la ficha técnica. Tampoco se encontró descripción de los mecanismos motorizados en ninguno de los manuales entregados.
