El gobierno del presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski inició ayer una “refundación” de la policía con el despido de casi la mitad de los generales, tras denuncias de abusos y corrupción y una creciente inseguridad ciudadana.
El ministro de Interior, Carlos Basombrío, anunció que pasó a retiro a 39 de los 86 generales de la policía con el objetivo de tener una institución moderna y compacta que enfrente la ola de criminalidad que, según las encuestas, es la principal preocupación de los peruanos.
El Gobierno señaló recientemente que, tras una investigación preliminar, encontró“serios indicios” de la existencia de un grupo policial que habría realizado ejecuciones extrajudiciales de al menos 20 presuntos delincuentes en operativos simulados, en busca de ascensos y beneficios personales. El caso está ahora en manos de la fiscalía.
Basombrío sostuvo que el despido de generales no obedece a una suerte de castigo contra los altos mandos.