Un magistrado peruano que archivó juicios a políticos poderosos fue detenido el lunes por la noche en su oficina tras recibir parte de una coima pactada en 9 mil dólares para presuntamente favorecer a delincuentes en medio del escándalo judicial por corrupción que sacude a Perú.
Las imágenes de las televisoras locales mostraban al juez superior de la corte de Lima, Juan Emilio Gonzales Chávez, junto a varios fajos de billetes equivalentes a mil dólares sobre su escritorio.
Fue rodeado de policías, quienes le colocaron grilletes en las manos y lo llevaron a una cárcel preventiva, una imagen que enlodó aún más el desprestigio de la justicia peruana, que está infiltrada por el crimen organizado en 40%, según las autoridades.
Gonzales era conocido en Perú por sus fallos polémicos. En 2015 ordenó archivar una investigación fiscal por lavado de activos a Nadine Heredia, la esposa del entonces presidente Ollanta Humala (2011-2016). En 2017 también absolvió a 14 funcionarios del municipio de Lima que estaban involucrados en un millonario escándalo municipal por corrupción ligado al actual alcalde Luis Castañeda durante su segunda gestión (2007-2010). Castañeda es alcalde por tercera vez.
La detención del juez provocó que el presidente Martín Vizcarra criticara la corrupción judicial en un acto público. “Se le ve in fraganti, recibiendo una coima, por eso tenemos que sacarlos a todos (los jueces corruptos)”, dijo el mandatario desde un puerto costero del norte del país.
Víctor Prado, presidente de la Corte Suprema, admitió hace más de una semana en una entrevista con el diario peruano El Comercio que el sistema de justicia estaba infiltrado en un 40% por el crimen organizado. Prado explicó que 14 cortes judiciales de las 34 que existen en todo el territorio nacional estaban penetradas por la mafia y añadió que “por razones tácticas y de reserva, no puedo anunciar cuáles son”.
El descrédito también alcanzó al fiscal general, Pedro Chávarry, y un 94% le pide renunciar, según una encuesta nacional de la firma Ipsos Perú, publicada por el diario El Comercio.
Samuel Rotta, presidente del capítulo peruano de Transparencia Internacional, indicó que el sistema judicial es considerado como una de las instituciones más corruptas del país, según las encuestas que realizan desde hace una década.
“Esto que vemos ahora está corroborando la opinión de la población, lo intuíamos, pero no había tanta claridad sobre la extensión de este tipo de prácticas, que se extienden a toda la institución y ponen en riesgo el ejercicio de los buenos jueces y fiscales”.