Un fiscal de Estambul reclamó hasta 14 años y medio de prisión para el representante de Reporteros Sin Fronteras ( RSF ) en Turquía, Erol Önderoglu, por haber participado en una campaña de solidaridad con un diario prokurdo, informó ayer la agencia de prensa Dogan.
Otros dos activistas, acusados y encarcelados el lunes pasado por los mismos hechos, se enfrentan a entre 2 y 14 años y medio de cárcel que pide el fiscal para cada uno, según la fuente.
En su acta de acusación, el fiscal acusó a Önderoglu, periodista francoturco, así como a Ahmet Nesin y Sebnem Korur Fincanci, dos intelectuales, de “incitación al crimen” y “propaganda de la organización”, a saber, los rebeldes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Si la fiscalía acepta estas acusaciones, se fijará una fecha para el juicio.
Nesin es un periodista y escritor. Fincanci, profesora de medicina general, preside la Fundación de Derechos Humanos. Estos tres activistas se turnaron en mayo de forma simbólica en la dirección editorial del periódico Özgür Gündem, en el punto de mira de la justicia y de las autoridades turcas que lo han cerrado varias veces.
Estas detenciones provocaron una ola de protestas tanto en Turquía como en el extranjero. La Comisión Europea consideró que van “en contra del compromiso de Turquía de respetar los derechos fundamentales, incluida la libertad de prensa”. RSF, que calificó el lunes de “jornada negra para la prensa”, lanzó una petición en internet para solicitar la libertad de los tres activistas.