La oposición chilena pidió ayer interpelar en el Congreso a la ministra de Justicia Javiera Blanco por la muerte de 185 menores al cuidado de un servicio estatal y las jubilaciones que reciben los guardias de las prisiones.
La conservadora Unión Demócrata Independiente y la centroderechista Renovación Nacional presentaron las 40 firmas requeridas para interrogar a la ministra Javiera Blanco en la Cámara de Diputados, lo que ocurriría a comienzos de agosto.
Las muertes de un par de niñas en hogares dependientes del Servicio Nacional de Menores (Sename) o en casas a su cargo llevaron al diputado independiente René Saffirio a solicitar al Ministerio de Justicia detalles sobre los fallecimientos en la última década. La respuesta fue contundente: entre 2005 y 2016 murieron 185 niños y niñas.
Blanco también está en el centro de la tormenta por un reciente escándalo en otro servicio a su cargo, la policía de prisiones.
Un grupo no menor de funcionarios recibía grandes incrementos en sus sueldos y pocos meses después se jubilaban con pensiones que bordeaban los 5 millones de pesos, unos 7 mil 500 dólares. La mayoría de los jubilados chilenos recibe una pensión de 310 dólares.
La oleada de críticas estalló al conocerse que una ex subdirectora técnica de la policía de prisiones, una periodista casada con el presidente socialista de la Cámara de Diputados, repitió el proceso y se jubiló con el equivalente a 7 mil 780 dólares. La Contraloría resolvió que las jubilaciones no pueden superar los 2 mil 685 dólares.
