Los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques solicitaron ayer que se llame a declaración indagatoria a la expresidenta argentina Cristina Fernández viuda de Kirchner (2007-2015), en el marco de una investigación por corrupción.
Según los fiscales, Fernández habría heredado de su esposo, el expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), el liderazgo de un sistema creado para desviar sumas multimillonarias de dinero, a través de operaciones ilegales realizadas en contubernio con su amigo, el constructor Lázaro Báez, dueño de Austral Construcciones.
Para Pollicita, la exmandataria “profundizó” el sistema que heredó, lo que podría enmarcarse en los delitos de administración infiel en perjuicio del Estado y negociaciones incompatibles con la función pública, según información judicial a la que tuvo acceso el diario Clarín.
En esta investigación también se pide el llamado a indagatoria de Lázaro Báez, quien está preso por otra causa –de lavado de dinero– y a otros 31 exfuncionarios nacionales y provinciales, entre ellos el exministro de Planificación Julio De Vido; el exsecretario de Obras Públicas José López, entre otros. Báez, De Vido y López también son investigados dentro de “La Ruta del Dinero K”, un proceso que busca dilucidar cómo los expresidentes Kirchner y empresarios allegados a ellos habrían movido dinero público a través de un entramado de sociedades y empresas y adquirido propiedades.
Según el reporte de Clarín, el detalle de las maniobras presuntamente delictivas, y el listado de exfuncionarios acusados de haber integrado una “matriz” de corrupción es el más amplio y profundo de la organización recaudatoria que habría aumentado el patrimonio de los Kirchner y el de Báez.
El reporte está basado en información oficial y en ella Pollicita hace una conexión entre esta investigación y la del caso Hotesur –que investiga supuestos alojamientos fantasma en los hoteles de los Kirchner con Báez–, y describe vínculos de su pesquisa con el expediente de “La Ruta del Dinero K”.
El fiscal describe cómo en 2003 Báez era un monotributista que ganaba 3 mil 500 pesos como empleado de la gobernación de Santa Cruz; y cómo al asumir Néstor Kirchner la Presidencia, se convirtió en accionista de la primera de sus empresas, Austral Construcciones, S.A. Añade que la facturación de Báez creció 42.678% en 12 años y que parte de ese dinero fue a parar en cuentas de la familia presidencial.
“A modo de ejemplo, es dable señalar que (...) logró determinarse como al menos entre 2008 y 2013, Lázaro Báez alquiló y explotó los hoteles Alto Calafate y Las Dunas pertenecientes a los exmandatarios, reportándoles al menos durante esos cinco años y únicamente por el primero, una ganancia aproximada de más de $4 millones (...)”, explica el fiscal en el documento.
