Al conocerse una evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la que se constata que Panamá no cumple con la mayoría de las recomendaciones internacionales para prevenir el lavado de capitales y la financiación del terrorismo, varios expertos coincidieron en la necesidad de desarrollar una política de Estado en esta materia.
“Uno de los problemas fundamentales de Panamá es que carece de una política nacional para combatir el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo”, dijo el consultor Ricardo Alba, quien echa en falta, además, “un mecanismo efectivo de coordinación, evaluación e impulso de las medidas vigentes”, toda vez que la Comisión de Alto Nivel Presidencial para la Prevención del Blanqueo de Capitales y el Financiamiento del Terrorismo “no cumple eficazmente esa función”.
Desde el sector bancario, por su parte, señalan que el país ha avanzado en la lucha contra el blanqueo de capitales y coinciden con el Gobierno en que el reporte del FMI no refleja la realidad actual del sistema.