La Fiscalía de la Audiencia Nacional española pidió reabrir la investigación sobre el asesinato hace 36 años de un militante vasco en Francia, un crimen atribuido por su familia a una milicia de extrema derecha, informó ayer una fuente judicial.
Presentado como un presunto miembro de la organización armada ETA por la Fiscalía, José Miguel Echeverría desapareció en el suroeste de Francia en junio de 1980. La investigación de su desaparición no rindió mayores frutos y la Audiencia Nacional la archivó.
Pero la familia ha aportado “nuevos datos que permitirían identificar el lugar exacto en el que fue enterrado el cuerpo”, en las Landas, según la ordenanza del jefe de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza.
Estas informaciones justifican “la reapertura del sumario”, señaló el magistrado, que busca la declaración de testigos y el envío a Francia de una comisión rogatoria a la policía francesa. Ahora, un juez debería dar luz verde para completar el proceso.