La pericia del comisionado Belsio González, director del Servicio Nacional Aeronaval (Senan), al apagar a tiempo los motores del helicóptero AN-137 antes de precipitarse a tierra el pasado jueves, evitó que la nave se incendiara y causara más muertos.
Así lo informó una fuente ligada a la investigación, quien expresó que, usualmente, cuando ocurren estos accidentes aéreos, la nave se incendia porque los motores explotan al estar en funcionamiento.
Además, expresó que los equipos de rescate llegaron rápido al sitio del hecho, evitando más víctimas.
La fiscal segunda superior, Argentina Barrera, a cargo de las pesquisas, manifestó que coordina para recuperar evidencias de la aeronave cuyos restos son custodiados por el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) en Mamsuggun, Guna Yala.
Ayer, el Senafront mostró los 166 kilos decomisados a los narcotraficantes en la operación que provocó el accidente del AN-137.
Se conoció que ayer se le dio el alta médica al cabo Gilberto Gómez, uno de los ocho sobrevivientes. Hoy, en la base del Senan, en Cocolí, se velarán los restos del teniente Agustín Santos Vinda, el único fallecido.