Un estadounidense detenido en Corea del Norte dijo ayer que cometió actos de espionaje contra el país y pidió perdón durante una presentación ante los medios norcoreanos, 9 días después de que un turista estadounidense fue condenado a 15 años de prisión con trabajos forzados por subversión.
Kim Tong Chol admitió en una rueda de prensa en Piongyang haber cometido actos de espionaje que no se especificaron, dirigidos a socavar el Gobierno de Corea del Norte.
Describiendo sus actos como “vergonzosos e inefables”, Kim dijo lamentar su delito y pidió a las autoridades norcoreanas que le muestren misericordia y lo perdonen.
En una entrevista con CNN en enero, Kim dijo que vivía en Fairfax, Virginia, antes de mudarse en 2011 a Yangji, una ciudad cerca de la frontera entre China y Corea del Norte.
Los dos últimos procesos contra ciudadanos estadounidenses llegan en medio de una creciente presión sobre Corea del Norte por parte de Estados Unidos, Corea del Sur y sus aliados tras una prueba nuclear y el lanzamiento de un cohete de larga distancia este año.
En los últimos días, los medios estatales norcoreanos han empleado una retórica bélica contra Seúl y Washington tras los ejercicios militares anuales que celebran ambos países.
