Corea del Norte expresó ayer que la muerte del universitario Otto Warmbier, poco después de regresar a Estados Unidos (EU) –en estado de coma– es un misterio y calificó de “infundadas” las acusaciones que apuntan a que el deceso se produjo a raíz de torturas y fuertes golpizas que habría recibido durante su cautiverio.
El portavoz de Exteriores de Corea del Norte aseguró también en unos comentarios reproducidos por la agencia oficial KCNA, que Warmbier fue “víctima de la política de paciencia estratégica” del expresidente Barack Obama, cuyo gobierno nunca pidió su liberación. “El hecho de que Warmbier muriera repentinamente, menos de una semana después de su regreso a EU en su estado normal de salud, es un misterio también para nosotros”, dijo el portavoz.
Warmbier (22 años) fue arrestado en Pionyang mientras hacía turismo y fue sentenciado a 15 años de trabajos forzados por intentar robar un cartel propagandístico de su hotel, informaron medios estatales de Corea del Norte.