Los músicos del pito y la caja que por más de medio siglo han amenizado las novenas a santa Librada, patrona de Las Tablas, advirtieron ayer de que esta tradición se está perdiendo, ante la falta de interés de los jóvenes en la ejecución de este género musical-religioso.
Constantino Calderón con 45 años y Antonio Reyes con 57 de ejecutar estos tradicionales instrumentos, inician a las 12:00 p.m. y prosiguen a las 6:00 p.m., durante las novenas a la virgen tableña, cuya fiesta se celebra hoy.
Ambos son los únicos en el país que saben tocar los compases al estilo de novena, melodía que se escucha en la entrada de la puerta principal de la iglesia de Santa Librada, en Las Tablas, y que por su ejecución cobran solo $90, es decir, $10 por cada día de rezo.
Ambos instrumentos datan de la época de la conquista española y se empleaban durante las fiestas de san Juan, durante las corridas de toros. Sin embargo, en Las Tablas, este acompañamiento musical se integró a la festividad de santa Librada.
Inicialmente, el pito se confeccionaba con cañas de bambú, de ocho pulgadas de largo. Con el tiempo, el cuerpo de pito se reemplazó por un cilindro de aluminio.
A este se le abren seis orificios, uno de ellos es por donde se sopla y los cinco restantes permiten generar las notas musicales.
Toros y tamborito
Pese a su sencillez, el pito se emplea también para acompañar otro género tradicional y autóctono como es el tamborito, auténtico de la región de Azuero.
Elías García, otro intérprete del pito, señala que esta manifestación musical ha amenizado las tardes de toros, por muchos años. Relata que cuando se ejecutan, en las barreras los toros se ponen más furiosos, lo cual le aporta más entusiasmo y calor a la festividad.
Su maestro fue Alberto Barrios de La Villa de Los Santos. En las cuatro décadas que lleva de recorrer las distintas festividades en todo el país, es el único que para las fiestas de San Juan hace recordar esta tradición que se pierde.
Aidia Díaz, miembro del comité de fiestas de santa Librada, y quien se identifica con este sentir, hizo un llamado a los jóvenes para que se interesen en esta tradición, la cual Calderón, Reyes y García desean heredar.

