La Caja de Seguro Social (CSS) realizó ayer la reunión de homologación para la compra de 79 medicamentos por la suma de 23.6 millones de dólares, acto al que asistieron 18 casas distribuidoras de fármacos y productos farmacéuticos.
En el encuentro los proveedores farmacéuticos presentaron objeciones al texto “antecedente de uso en la institución” que se colocó nuevamente en el pliego de condiciones como requisito para la adquisiciones de algunos fármacos.
Los representantes de las empresas indicaron que por ese mismo requisito el Tribunal de Contrataciones Públicas ordenó a la CSS, el pasado mes de abril, suspender el acto público.
En aquel momento, la institución licitaba la compra de 60 clases de medicamentos por un monto de 6.6 millones de dólares, pero no prosperó porque la distribuidora Inversiones Tagore, S.A. (Intasa) presentó un reclamo en la Dirección de Contrataciones Públicas.
Intasa sustentó su objeción en que el acto público restringía la competencia y la libre participación de las empresas, al colocar en el pliego de condiciones que las casas distribuidoras debían haber vendido con anterioridad medicinas a la CSS.
En respuesta a su solicitud, la Dirección de Contrataciones Públicas ordenó a la CSS modificar la redacción del pliego de condiciones para darle la misma oportunidad a todas las casas proveedoras de fármacos.
Sin embargo, según representantes de Intasa, la CSS no acató la orden de la Dirección de Contrataciones Públicas.
En la reunión que se llevó a cabo en el edificio Bolívar de la CSS estaban presentes miembros de la Asociación de pacientes con insuficiencia renal crónica.
El vocero de los pacientes, Alexander Pineda, explicó que les inquieta la adquisición de medicamentos para su tratamiento que no cumplan con el principio de calidad y eficacia.
Durante el acto, los funcionarios del departamento de Compras de la CSS no emitieron comentarios.