Dos exgerentes del sector Energía y Gas de la estatal brasileña Petrobras fueron detenidos ayer, en el marco de un nueva fase de la Operación Lava Jato, informó el Ministerio Público Federal.
En total, tres exgerentes de Petrobras son blanco de la fase número 40 de la operación, bautizada “Asfixia”, sospechosos de haber recibido unos 100 millones de reales ($31 millones) en sobornos de empresas contratadas por la petrolera. Edison Krummenauer, el tercer exgerente, firmó un acuerdo de cooperación premiada con la justicia.
Los exgerentes detenidos, Marcio de Almeida Ferreira y Mauricio de Oliveira Guedes, serán llevados a Curitiba, al igual que otros dos representantes de empresas investigadas.
Las operaciones, que incluyeron varios pedidos de interrogatorios forzados, tuvieron lugar en Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais.
Según el Ministerio Público Federal, el esquema de sobornos en Petrobras prosiguió hasta 2016, dos años después de iniciada la Operación Lava Jato. La Fiscalía indicó que las órdenes se sustentan en pruebas obtenidas a través de escuchas telefónicas, informaciones bancarias y fiscales, así como en declaraciones de otros exgerentes de Petrobras y empresarios que aceptaron colaborar a cambio de reducción de penas.
En tanto, José Dirceu, exministro y hombre fuerte del gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), dejó ayer la sede de la Justicia Federal en Curitiba, luego de que le fuese ajustada la tobillera electrónica que deberá usar en libertad.