La Policía griega intentaba ayer comprender cómo la carta bomba que hirió levemente el jueves al ex primer ministro y exgobernador del Banco Central de Grecia Lucas Papademos escapó a los controles de seguridad, y privilegiaba la pista anarquista en este ataque.
Papademos resultó herido cuando circulaba en coche por una concurrida calle del centro de Atenas. Ayer, continuaba hospitalizado de manera preventiva por “quemaduras en el rostro y en el torso”, precisó una fuente policial.
Su correo, como el de los responsables políticos y económicos, debe ser controlado por los servicios de seguridad, más aun luego de que se atribuyeran ataques similares al movimiento extremista anarquista local contra dirigentes símbolo de la política de austeridad impuesta al país desde hace siete años. A la espera de una reivindicación, la Policía teme otros envíos de cartas bomba y reforzó los controles de la correspondencia.
Papademos, de 69 años, dirigió el gobierno de coalición formado entre 2011 y 2012, en lo más alto de la resistencia del país a la austeridad impuesta por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional tras la crisis de 2010.