La dirigente ambientalista Raisa Banfield declaró ayer ante el Ministerio Público (MP) que durante el bloqueo a la Corporación La Prensa por trabajadores de la empresa TCT, la noche del 2 y la madrugada del 3 de agosto pasado, la Policía Nacional (PN) actuó de manera “muy pasiva” ante estos hechos y que, además, fue testigo cuando los manifestantes intentaron borrar con pintura el logotipo del MOP en los conos que utilizaron para estas acciones.
Banfield aseguró que los obreros gritaban que “ese periódico no va a salir” refiriéndose a La Prensa y Mi Diario, y que al encarar al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, y al director de la Policía Nacional (PN), Julio Moltó, sobre estos incidentes y por qué no hacían algo al respecto, este último le dijo que “TCT era una empresa privada”, y que Mulino le “torció los ojos” y le quitó la cara. “Nunca había visto antes una actitud policial en defensa de quienes obstaculizan el libre tránsito o derechos a terceros”, recalcó.
También detalló que durante el bloqueo realizado a las instalaciones de la Corporación La Prensa ningún vehículo podía salir ni entrar, lo que impedía la distribución del periódico.
De acuerdo con Banfield, ante la postura pasiva de los policías, los trabajadores de TCT adoptaron una actitud “agresiva” y gritaban improperios, tanto a los trabajadores de La Prensa como a las personas que acudieron a conocer lo que sucedía.
Explicó que los trabajadores de TCT gritaban que el cierre obedecía a que “no habían dado el derecho a réplica y que estaban atentando contra sus puestos de trabajo y que iban a permanecer de forma indefinida en las inmediaciones del diario”.
El procurador de la Nación, José Ayú Prado, abrió el pasado 7 de agosto un investigación de oficio por este hecho. Mientras que los representantes legales de la Corporación La Prensa presentaron el pasado 16 de agosto una querella penal por estas acciones.