La policía turca detuvo a 17 supuestos militantes en Estambul ayer, en una redada que incluyó allanamientos en oficinas del Partido Democrático Popular prokurdo (HDP), dijeron medios estatales, horas después de dos ataques con bomba.
Fuentes de seguridad responsabilizaron a militantes del Partido de los Trabajadores de Kurdistán por los ataques de la noche del pasado miércoles, que causaron la muerte a nueve civiles y se dieron mientras Turquía está aplicando fuertes medidas tras un intento de golpe militar fallido el pasado 15 de julio.
Respaldados por un helicóptero, escuadrones antiterroristas allanaron las oficinas de HDP en el centro de Estambul en la madrugada, mientras vehículos armados se desplegaron en las inmediaciones, reportó la agencia de noticias Dogan.
El partido HDP escribió en su cuenta de Twitter que la policía había roto la puerta para ingresar a sus oficinas y realizado un allanamiento “ilegal”, sin presencia de ningún miembro del partido.