La Policía Federal (PF) brasileña arrestó ayer al jefe y a tres agentes de una fuerza especial del Congreso por proteger a legisladores investigados en la monumental red de corrupción en Petrobras.
“Se obtuvieron pruebas de que el grupo, liderado por el director de la Policía del Senado, tenía la finalidad de obstaculizar operaciones de investigación de la Policía Federal sobre senadores y exsenadores, usando equipos de inteligencia”, indicó la PF en un comunicado.
El director de ese núcleo de policías legislativos, cuerpo encargado de mantener el orden y la seguridad dentro del edificio del Congreso, “ordenó la práctica de actos de intimidación a la PF cuando cumplía un mandato de la Corte Suprema de Justicia en el departamento oficial de un senador”, añadió el texto.
Según la Fiscalía de Brasilia, el caso se basa en la declaración de un policía legislativo que reveló que se habían hecho tareas “de contrainteligencia” en las residencias y despachos de tres senadores y un exdiputado ligados a la trama delictiva en la petrolera estatal.
“En cuatro ocasiones, funcionarios públicos usaron equipos del Senado en viviendas particulares (...) para hacer contrainteligencia: localizar y destruir sistemas de escuchas telefónicas y ambientales”, detalló.
Los agentes del Congreso habrían viajado al menos en dos ocasiones hasta los estados de Maranhao (noreste) y Paraná (sur) y usaron sofisticados equipos que pertenecen al Senado y financiaron los pasajes con dinero público.
Una larga fila de camionetas negras de la PF se estacionó ante las puertas del Congreso en Brasilia durante la operación, bautizada Metis, por la diosa griega que podía anticipar el futuro.
Los detenidos son sospechosos de haber conformado una organización delictiva armada y de cometer los delitos de corrupción privilegiada y obstaculización de las investigaciones de sus propios colegas.
El portal de noticias G1 dijo que los procedimientos se habrían realizado para ayudar al expresidente y actual senador Fernando Collor, al también exjefe de Estado y exsenador José Sarney y al senador Edison Lobao, ambos del PMDB de centroderecha del presidente Michel Temer. La PF y el área de comunicación del Senado no confirmaron esos datos, porque el caso está bajo secreto de sumario.
El Senado divulgó una nota tras los arrestos en la que señaló que “actividades como la limpieza de escuchas ambientales se restringen a detectar pinchaduras ilegales, siendo imposible por falta de previsión legal e imposibilidades técnicas, diagnosticar otro tipo de escuchas, que como se sabe, son hechas por operadoras telefónicas”.
La enorme mancha del Petrolao, una red de sobornos y desvío de fondos públicos que se enquistó en la estatal Petrobras no ha dado respiro.
Figuras como el exmandatario de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva o el presidente del Senado, Renán Calheiros, del PMDB, enfrentan juicios o son investigados por esta trama delictiva que drenó más de 2 mil millones de dólares de la empresa.
Esta semana fue detenido el poderoso expresidente de la Cámara de diputados Eduardo Cunha, gestor del proceso de destitución que derrumbó a Dilma Rousseff de la presidencia.
