La profesora de la Universidad de Panamá Rosario Saavedra de Godoy y cinco miembros de su familia, entre ellos tres menores de edad, vivieron una pesadilla la noche de este viernes cuando agentes de la Policía Nacional (PN) vestidos de civil dispararon contra el automóvil en el que viajaban en el sector de Villa Zaíta, en la capital.
La educadora contó que recibió un rozón de bala en una pierna, y su madre, Leyda Núñez, dos heridas de bala (pierna y glúteo). Su hermana Masley de Guillén, así como los tres hijos de esta, salieron ilesos, pero aterrados con lo sucedido.
Al respecto, el fiscal auxiliar de la República, Marcelino Aguilar, abrió una investigación que busca determinar responsabilidades de los funcionarios de la PN.
Por ley un policía solo puede disparar cuando hay un peligro inminente para su vida o una grave alteración del orden público.
Un comunicado de la PN informó que se recogen evidencias del incidente. Añade que los policías implicados en este caso formaban parte de un operativo antisecuestro que se hacía de forma paralela a estos hechos.
Este diario llamó al director de la Policía, Julio Moltó, y al jefe de la Dirección de Responsabilidad Profesional de la entidad, Ramón Castellanos, para consultarles sobre lo ocurrido, pero no hubo respuestas.
Este caso se suma al del pasado 23 de octubre en San Carlos, en el que dos menores de edad murieron por disparos hechos por policías.
