La contaminación atmosférica que obligó a la capital de la India a cerrar escuelas y sitios de construcción ha provocado medidas similares en ciudades cercanas.
Las autoridades en el estado de Uttar Pradesh, de 210 millones de personas, anunciaron ayer que prevén que la cáustica manta de esmog cubra el estado en cuestión de días.
Durante más de una semana, los cielos de Nueva Delhi se han visto opacados por una densa neblina que irrita ojos y garganta. Expertos lo atribuyen a varias fuentes: vehículos que queman diésel, la quema de cultivos, el incendio de basureros, las estufas que funcionan con keroseno e, incluso, al excremento de las vacas. Los patrones del clima invernal también influyen en que haya menos viento circulando.
Un grupo de industriales advirtió de que la contaminación podría tener un impacto económico y dio a conocer un estudio que sugiere que hasta el 10% de los empleados se reportó enfermo la última semana. Los médicos exhortaron a las personas a no realizar actividades al aire libre, a menos que usen cubrebocas.