La aprobación al gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recibió un impulso a pesar del extenso escándalo de corrupción que involucra a políticos y ejecutivos de empresas, aunque una mayoría de brasileños quiere que la mandataria sea sometida a un juicio político, mostró ayer un sondeo.
La encuesta de CNT/MDA indicó que el número de brasileños que considera al Gobierno como “malo” o “terrible” cayó al 62.4% desde el 70% en octubre, mientras la proporción de quienes opinan que es “grandioso” o “bueno” trepó a 11.4% desde el 8.8%.
El número de brasileños que está a favor de un juicio político a Rousseff cayó a 55.6% desde el 62.8 % en julio, mientras que el 40.3 % se opone a juzgarla, según el sondeo.
MDA encuestó a 2 mil 2 personas entre el 18 y el 21 de febrero. El sondeo tiene un margen de error de más/menos 2.2 puntos porcentuales.
La debacle del Gobierno se aceleró en 2015 con los desdoblamientos de un escándalo en la estatal Petrobras que reveló un oscuro sistema de fraudes para financiar la actividad política, que golpeó de lleno al gobernante Partido de los Trabajadores (PT).