Luego de tres días de huelga de los trabajadores, pérdidas millonarias aún no cuatificadas y afectaciones a la obra más importante que acomete el país, la ampliación del Canal de Panamá, los representantes de empresarios y trabajadores mantienen posturas distanciadas en la negociación del convenio colectivo para el período 2013-2017, y se cruzan acusaciones sobre la responsabilidad de la crisis.
Los empresarios sostienen que las peticiones de los trabajadores son desproporcionadas y que, de atenderlas, dispararían el precio de la vivienda para la clase media y profesional del país.Los trabajadores, por su parte, insisten en que las ganancias de las empresas se han multiplicado en los últimos años, y no ha sucedido lo mismo con los salarios.
El sindicato anunció que se paralizó el 98% de las obras, incluyendo la ampliación del Canal de Panamá.La Autoridad de la vía dijo que esta huelga causa “graves perjuicios” al proyecto e impacta a más de 8 mil trabajadores.
