La Unión Europea (UE), Francia, Alemania y Reino Unido, en particular, manifestaron ayer su “preocupación” tras el anuncio de Washington, el viernes, de nuevas “restricciones” al programa nuclear civil iraní en su esfuerzo por aumentar la presión.
En un comunicado conjunto, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y los ministros de Relaciones Exteriores de las tres naciones “señalaron su preocupación por la decisión de Estados Unidos (EU) de no renovar por completo las exenciones a ciertos proyectos de no proliferación nuclear”. Además, “tomaron nota, con pena y preocupación, de la decisión de no prorrogar las exenciones al comercio de petróleo”.
