La transformación curricular que implementó la pasada administración presenta “fortalezas” y “debilidades”, según una investigación que llevó a cabo un consorcio formado por la Universidad de Panamá, Universidad Especializada de las Américas y la Universidad Autónoma de Chiriquí.
Entre las fortalezas está el consenso de que era “necesario un cambio” en el proceso de enseñanza, mientras que evidenció debilidad en el “acompañamiento operacional” del proceso.
