El Ministerio de la Presidencia presentó al Ministerio de Ambiente el estudio de impacto ambiental para la construcción del Instituto Técnico Superior del Este (ITSE), en Tocumen.
Este proyecto educativo ofrecerá carreras en las áreas de construcción, tecnología, hotelería, idiomas, turismo, logística, comercio, entre otras, y tendrá una capacidad para unos cinco mil estudiantes.
Según el informe ambiental categoría II, la estructura estaría en un terreno de 10 hectáreas con vegetación, ocupado por gramíneas, herbazales y bosque.
También menciona que la topografía se aprecia “accidentada” y con desarrollo urbano en los alrededores inmediatos. Mientras que la finca se encuentra ubicada entre el corredor Sur y la avenida Domingo Díaz.
En cuanto al posible daño ambiental, precisa que “no genera impactos críticos”, ya que buena parte de la zona ha sido intervenida; sin embargo, afirma que contarán con un “plan de mitigación” para cualquier acontecimiento durante los trabajos.
María Cristina Díaz, arquitecta del Ministerio de la Presidencia, indicó que para esta obra buscarán aprobar los planos por etapas; es decir, un plano para el movimiento de tierra, otro para la construcción, etc.
Díaz subrayó que esperan que, en 2019, el ITSE esté funcionando. “Se trata de un proyecto que tardará 26 meses en levantarse”, puntualizó la funcionaria.
Además, sostuvo que en cuanto al tema ambiental conservarán la mayor parte de la vegetación del lote.
El Ministerio de la Presidencia adjudicó esta obra por 180 millones de dólares al consorcio ITSE, conformado por Constructora Meco, S.A. y Edificadora Centroamericana Rapiparedes.
Por su parte, Marcela de Herrera, de la Dirección de Coordinación de Proyectos del Ministerio de Educación, explicó que participaron en algunas pruebas sobre este proyecto, como las de impacto ambiental y de resistencia del suelo en la zona.
Según Herrera, el ITSE favorecerá a aquellas personas que no puedan ir a la universidad y que quieran ingresar rápidamente al mercado laboral.
DOCENTES RECELOSOS
Diógenes Sánchez, de la Asociación de Profesores de Panamá, criticó que mientras se destinan millones en obras como estas, hay escuelas que preparan a bachilleres técnicos en evidente estado de deterioro. “Pienso que esos millones deben ir a los centros educativos que tienen laboratorios y talleres en malas condiciones”, dijo.
