SAN FRANCISCO

Presentan ‘habeas data’ contra la Anati

Presentan ‘habeas data’ contra la Anati
Residentes de Coco del Mar piden conocer la extensión real del manglar en el área.

Miembros de la Asociación Ambiental de Residentes de Coco del Mar y Viña del Mar presentaron una acción de habeas data contra la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati), para conocer si la entidad “certificó” la concesión de un terreno de 1,599.26 metros cuadrados correspondiente a una ribera de playa, localizado detrás de la iglesia de San Francisco de la Caleta, en el corregimiento de San Francisco.

Según la asociación, recurrieron a ese recurso ante la Corte Suprema de Justicia, debido a que solicitaron dicha información a la Anati el pasado 27 de septiembre de 2017, pero hasta la fecha no han recibido respuesta.

“A la fecha, ha transcurrido un término mayor a los 30 días calendario establecido en el artículo 7 de la Ley 6 de 22 de enero de 2002, sin que [la] Anati haya entregado la información solicitada”, dice la petición.

Los residentes de Coco del Mar dicen estar preocupados, porque para el citado terreno hay una solicitud de concesión por parte de la empresa Inmobiliario GS del Mar, que construye un edificio de apartamentos cerca del lugar. De hecho, los presentantes de la constructora señalaron que desean desarrollar un parque de uso público en ese lote.

Ante lo actuado por la Asociación de Residentes de Coco del Mar, el director de la Anati, Carlos González, subrayó que los moradores están en su derecho, aunque dijo no entender por qué actuaron de esa manera. “Haremos nuestros descargos en la Corte”, puntualizó.

Por otra parte, manifestó que hasta el momento no han otorgado la concesión del terreno en polémica.

El mes pasado, esta organización también presentó un habeas data contra la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá relacionado con información sobre la extensión de la ribera de playa en Coco del Mar.

En los últimos años, los residentes de Coco del Mar han protestado contra nuevos proyectos inmobiliarios. Su principal queja es que los nuevos desarrollos afectan los manglares.

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