El Ministerio de la Presidencia gastó un total de $2.1 millones de la partida discrecional entre abril y junio pasado, según da cuenta el informe que presentó esta institución ayer, miércoles, en su plataforma web.
Con este gasto, el presidente Juan Carlos Varela acumula gastos por $12.7 millones en sus primeros 24 meses como mandatario.
El total es apenas $2 millones menos de los que utilizó el presidente Ricardo Martinelli, quien fue criticado constantemente por la utilización de su partida discrecional, la que aumentó a medida que transcurría su gobierno.
En total, Martinelli gastó $55.7 millones durante su quinquenio como presidente de la República, lo que lo convirtió en el mandatario que más recursos utilizó en este rubro presidencial.
El presidente Martín Torrijos (2004-2009), quien en sus primeros 24 meses usó $8.5 millones, gastó un total de $22.3 millones.
Su antecesora, Mireya Moscoso (1999-2004), desembolsó $23 millones, mientras que Ernesto Pérez Balladares (1994-1999) empleó $25.3 millones.
En lo que a la administración Varela se refiere, los $2.1 millones del trimestre entre abril y junio de este año equivaldrían al tercer trimestre más cuantioso de su mandato.
El de más gastos fue entre octubre y diciembre de 2014, cuando desembolsó $3.6 millones. Le sigue el mismo periodo del año siguiente, cuando otorgó $2.1 millones.
La partida discrecional fue creada durante la presidencia de Pérez Balladares, con el objetivo de mitigar situaciones de emergencia. Sin embargo, su uso por todos los presidentes ha sido ampliamente criticado por la sociedad civil.
LOS ÚLTIMOS GASTOS
De acuerdo con el desglose presentado por la propia Presidencia, en el periodo entre abril y junio pasado, del total de los $2.1 millones, el Gobierno destinó $227 mil en gastos médicos locales y $388 mil en gastos médicos en el exterior.
Además, desembolsaron $1 millón para la mitigación de desastres y mejoras al hogar, $17 mil en gastos funerales, y $93 mil en asistencia educativa local.
En el patrocinio para actividades culturales y deportivas locales, el Gobierno gastó $158 mil, y para el patrocinio de actividades culturales educativas y deportivas en el exterior, $139 mil.
Entre los gastos específicos más cuantiosos figura un desembolso aproximado de $300 mil para la adecuación de instalaciones en Chiriquí, para atender la crisis migratoria de los cubanos.
También aparece un gasto por $66 mil como apoyo a diversos grupos católicos para su participación en la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebró a fines de julio pasado en la ciudad de Cracovia, en Polonia.
