El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió de que si no se cambia la sede y financiamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), hay un grupo de países de la región decididos “a construir un sistema latinoamericano de derechos humanos”.
Correa planteó esa posibilidad tras calificar como un “vasallaje en el siglo XXI” y un “neocolonialismo” el hecho de que la CIDH tenga su sede en Washington, Estados Unidos, cuando este país no es suscriptor del Pacto de San José y que “además la financia”.
Ayer, los Estados signatarios del Pacto de San José acordaron ocho reformas al funcionamiento del organismo regional, relativas al lugar de su sede, financiamiento y el origen de sus miembros.