Las actuales autoridades del Instituto Nacional de Cultura (INAC) y las que tomen las riendas de la entidad a mediados de 2019, deberán ser menos austeras con el presupuesto asignado para esa vigencia fiscal.
La entidad solicitó para el 2019 un presupuesto de $80.8 millones y el Ministerio de Economía y Finanzas solo avaló $46.9 millones, lo que afectará varios proyectos de restauración de inmuebles históricos y museos que están en mal estado. El monto es, incluso, más bajo que el presupuesto aprobado para 2018 ($49.2 millones).
El plan inicial de la entidad era contar con mínimo $46 millones para recuperar varios sitios y conjuntos monumentales históricos. Para ese renglón solo dispondrá de $22.2 millones.
Cultura, en segundo plano en recursos
Con lo proyectado, para la conservación del Conjunto Monumental de Portobelo y San Lorenzo, en la provincia de Colón, el INAC pretendía destinar durante 2019 $6.3 millones, y solo le aprobaron $4.2 millones.
Asimismo, para la habilitación de la museografía del Museo Reina Torres de Araúz pidió $6 millones y le avalaron $4 millones, y para museos como el de Historia y Arte José De Obaldía, en Chiriquí, solicitó $400 mil y solo podrá contar con $100 mil, pese a que es uno de los museos en peor estado en el país.
Para 2019, el INAC también incluyó $723 mil para la restauración del Teatro Nacional, en San Felipe, monto que sí fue aprobado. Sin embargo, esta semana la directora, Janelle Davidson, acudió a la comisión de presupuesto de la Asamblea Nacional a gestionar un traslado de partida por $5 millones para ese mismo proyecto, pero esto no prosperó por falta de cuórum.
Frente a este escenario, las autoridades dijeron que, como en otros años, pedirán créditos extraordinarios o traslados de partida en 2019.
Al respecto, Katti Osorio, directora en Panamá del Consejo de Sitios y Monumentos (Icomos, por sus siglas en inglés), argumentó que se hace necesario un cambio de paradigma en los políticos y el Gobierno sobre la importancia de la cultura para la identidad del país.
Lugares como Portobelo y San Lorenzo están en la lista de sitios en peligro de Unesco desde 2012 y no han podido salir de allí por falta de recursos para sus mejoras.
