Los aspirantes a ofrecer clases de matemáticas en las escuelas secundarias deberán someterse previamente a un proceso de certificación, de ser aprobado el anteproyecto de ley 10.
La iniciativa legislativa fue presentada por la diputada independiente Ana Matilde Gómez, y acogida por la comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional.
La propuesta plantea la creación de una Junta Técnica Nacional de Matemática y el Colegio Nacional de Matemática, los que a su vez establecerán los parámetros y requisitos para obtener la idoneidad profesional para el ejercicio de la profesión de matemático.
Gómez sustenta que la propuesta busca garantizar el desempeño del profesional idóneo para la enseñanza de la matemática, y asegurar que los estudiantes mejoren la calidad de su aprendizaje.
Al respecto, Iris Jiménez, directora encargada de la Escuela de Matemática de la Universidad de Panamá, profundizó que el anteproyecto “protegería” a los docentes de esta materia, porque actualmente es “común” que en las escuelas particulares la profesión sea “usurpada” por profesionales de otras áreas, como ingenieros y arquitectos.
En tanto, José María Vásquez, docente de matemática, opinó que mediante este documento se abriría el escenario para abordar varios temas, entre ellos, salarios justos, programas de capacitación continuos, así como la estimulación necesaria para incentivar a los jóvenes a estudiar esta carrera.
Por otra parte, Carlos Staff, ministro encargado de la cartera de Educación, apuntó que es importante que se encuentren los espacios para discutir, analizar y consensuar este tipo de temas.
A título personal, agregó que “existe la necesidad” de que se maneje el concepto de la certificación y de la idoneidad para el ejercicio de la docencia en el país, pues este mecanismo aseguraría un personal de excelencia.